López, el que quiso SER y nunca fué

A lo largo de su vida la constante de López Obrador siempre ha sido “El querer ser” sin poder lograrlo…

Es bien sabido las riñas que tenía con su hermano Ramón. Lo odiaba profundamente por ser “Blanquito y de ojo claro”, lo perseguía con su machete por todo el pueblo gritándole que lo mataría, hubo muchísimos enfrentamientos entre ellos, hasta que un día lo logró, disparándole al corazón a quema ropa… Habrá pensado: “Un chelo menos” que mas da…

Pero eso no le dio ni piel mas clara, ni ojos verdes, solo hizo aflorar aun mas sus complejos, odio y resentimiento hacia quienes lo señalaban como un loco que fue capaz de asesinar a su propio hermano por celos.

Dicen que López se volvió antisocial y vengativo con la misma gente de su pueblo que lo tildaba de mala sangre, era muy violento y acostumbraba enfurecerse fácilmente, atacando alevosamente a quien fuera que lo hubiera hecho enojar o le hiciera reproche alguno, su fama le precedía se le conocía en el pueblo como “EL LESHO”, (El Necio) dada su reputación de hacer lo que le placiese por las buenas o las malas, sin importar las consecuencias, lo que lo fue alejando poco a poco de sus amigos de la infancia en su natal Tepetitlan, optando por la amistad de migrantes centroamericanos que se asentaban eventualmente por la zona y que no conocían sus malas mañas, o quien sabe, pudieran ser las mismas, encontrando afinidad en su conducta.

Tal vez en esos oscuros momentos de su vida, su único amigo pudo ser alguna persona de esos países, sabemos bien, el amor y apoyo que les profesa, puede ser que en sus pensamientos confusos, sienta que les debe mucho. Porqué es claro que López paga sus deudas, tan es así, que debe tanto y a tantos círculos, que no le importa destrozar el país con tal de quedar bien y a mano con sus deudores.

 

Más adelante, deseando ser un gran beisbolista, por un berrinche ya característico en él, le dio un pelotazo con dolo a su amigo en la nuca, dejándolo prácticamente en estado vegetativo hasta su muerte años mas adelante.

Y eso TAMPOCO lo convirtió en un gran beisbolista.

Conocemos su carrera, es un hombre incansable al perseguir sus metas, pero lleno de resentimiento hacia todo lo que no entiende y sea un reto intelectual que lo deje en ridículo, por eso no sabe negociar y se aprovecha de los que puede engañar, sembrando su odio desmedido y resentimiento para consumar sus ansias de poder cobijada en una supuesta justicia social

Nunca pudo ser güero, tampoco un gran beisbolista, y mucho menos un escritor reconocido, no pasó de ser un mediocre ante su falta de talento y poco carácter para enfrentar sus errores y aceptar la realidad.

Quizás sus constantes derrotas hacia lo que siempre anhelo a lo largo de su vida durante años de perpetua y decepcionante campaña, lo inhabilitaron PARA SER UN GANADOR, cayendo en una inconcebible «FRUSTRACIÓN», es por eso que el no gobierna, le es incomodo, nunca se preparo para estar del lado ganador. Lo suyo es el camino, la plaza pública, la banqueta, la notoriedad, el show a grito pelado del merolíco del pueblo que requiere del abrazo, el reconocimiento y el aplauso, no encuentra satisfacción en lo intimo del arduo trabajo detrás de la propuesta y el placer de compartir los logros con otros. Es ahí donde su nula autoestima, busca refugio en un ego desmedido y enfernizo que hasta lo hace creer ser la mismisima reencarnación de Juárez y su gobierno itinerante luchando en contra de los conservadores

Cuándo la constante es perder, difícilmente podrás darte cuenta que has ganado, por eso su discurso siempre gira entorno al estigma del eterno y frustrado perdedor acompañado de un pueblo victimizado que se identifica plenamente con el, sin tratar nunca de encontrar soluciones a lo que tanto critica, ya que esto expondría su falta de tablas, preparación y capacidad, enfrentándolo a la realidad como un mediocre e inepto que no sabe ni quiere gobernar y solo esta jugando a ser el Quijote arremetiendo con furia iracunda a los molinos de viento, haciéndonos creer que son malvados gigantes que amenazan nuestro destino como nación, antes de enfrentar lo que es y siempre ha sido; UN ETERNO PERDEDOR!

López, a pesar de ser un triunfador, siempre se comportará como un derrotado, jamás lograra ser el Presidente que un día soñó, porque los sueños, se quedan en sueños cuando estos habitan en la cabeza de un mediocre que encuentra excusa en otros para que nunca se concreten.

Doña Cabrita

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